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Mi primera entrevista

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22 enero - 2016

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publicado por Luciano Cañete

margalida
NOTA: Hace unos meses descubrí el blog de Margalida María, Pussylité. Su visión del feminismo, que en otras ocasiones no era totalmente de mi agrado, es la más bonita que he conocido hasta día de hoy.
Tanto me gustó que le propuse hacerle una entrevista. Era nuestra primera entrevista, tanto la mía como la de ella. Así que me arremangué para hacer de periodista y aquí tenéis el resultado. Espero que os guste.

 

MI PRIMERA ENTREVISTA

Nunca nadie me ha hablado de feminismo como tú lo has hecho. Nunca nadie me había hecho sentir tan bien hablando de ello. Lo primero que quiero es darte las gracias por abrir mis ojos.

En mi trabajo y en mi vida siempre he apostado por la igualdad, no sólo de las mujeres, sino de tantos otros colectivos como gays, lesbianas, transexuales, todo tipo de personas en riesgo de exclusión o desigualdad. Después de leer tu blog me sonrío y pienso que lo poco que he podido hacer por cualquiera de ellas, pertenezcan al colectivo que pertenezcan, puede llamarse FEMINISMO.

Todas las preguntas que vienen a continuación están hechas desde el máximo respeto, el cariño y desde la idea que tengo de ti como persona íntegra.

 

Pussylité. ¿Por qué y cuál sería el significado completo?

Pussylité se me ocurrió un día de esos en los que no paro de pensar, maquinar y demás sobre este tema. Pussy de chichi en inglés, y el “lité” hace referencia al término francés, utilizado en la Revolución Francesa, de liberté, para proclamar la libertad de los individuos.

En conjunto, su significado es el de la liberación del chichi, o coño, como quieras llamarlo; obviamente en español, como puedes ver, queda bastante vulgar, así que me las tuve que apañar para que quedara de una manera bonita sin cambiar el significado y/o término.

 

Sabes que las redes sociales eliminan cuentas de usuarios por subir fotos enseñando partes de sus cuerpos. Al igual que tú, comparto la idea de hacer con tu cuerpo lo que quieras porque es tuyo. ¿Piensas que deberían permitir la publicación de todas las fotos y que cada uno fuese libre de colgar o ver lo que quiera o sería necesario algún tipo de filtro de control?

Obviamente mi respuesta es SÍ. Primero, porque me parece algo que viene implícito en la definición de libertad, es decir, hacer o deshacer de cada persona, sin herir por ello a nadie o a nada (como he dicho muchas veces). Segundo, porque esto, que ahora nos escandaliza tanto, los pintores y escultores y artistas en general, llevan haciéndolo muchísimos años.

La maja desnuda, de Goya; Adán y Eva, de Durero, o Las tres gracias, de Rubens, entre otras muchas, muestran cuerpos de mujeres desnudas, en su máximo esplendor natural. Entonces, me pregunto yo “¿por qué esto si y lo nuestro no?”.  Obviamente, ahora no se trata de pinturas ni esculturas, son fotografías, ¿es de menos valor el arte fotográfico que el escultural? Por ahora esta es nuestra máxima fuente de expresión, tal vez cambie en un futuro… Estamos haciendo lo mismo que hicieron otros artistas en su momento.

PD: no voy a entrar en discusión sobre las finalidades que antes tenía este tipo de arte y la finalidad que muchas y muchos creen ahora que tienen este tipo de fotografías, pues creo que lo sabéis…

 

Leyendo tu blog se refleja una visión muy limpia del feminismo. ¿Siempre lo has sentido así o es el resultado de un pensamiento diferente que ha evolucionado hasta tu idea actual?

Puedo afirmar que, consciente o inconscientemente, dependiendo del momento, he tenido siempre una visión, tal vez no de feminismo, pero sí de que algo estaba mal entre los derechos de mujeres y de hombres. Hasta hace poco, no tenía un sentimiento tan fuerte hacia la cuestión feminista como tal, pero lo que sí he tenido siempre ha sido un sentimiento de justicia muy fuerte. Ya desde pequeña cualquier injusticia, del nivel que fuera, me enfadaba y me carcomía por dentro. Supongo que todo parte un poco de aquí.

Aunque, como he dicho antes, no tuviera el mismo conocimiento sobre este movimiento llamado Feminismo, siempre he sabido lo que era, pues no hay que saber mucho sobre él para darse cuenta de que las cosas no están repartidas de la misma manera. Te empiezas dando cuenta primero en tu núcleo familiar, después en el social y así en todos los ámbitos y espacios de la vida dónde se da esta desigualdad y discriminación. Se puede decir que ha sido una evolución personal, por así decirlo.

 

Dime una palabra, de entre las siguientes, de la que podrías prescindir:  Respeto – Amor – Libertad – Dignidad – Hombre – Igualdad – Animal – Moda – Expresión – Belleza – Diversión – Trabajo – Sacrificio – Fe.

La palabra de la que puedo prescindir en mi vida, sin duda, es la de Fe; entendida ésta como única y exclusivamente de carácter religioso.

 

¿Cómo crees que se puede ayudar a todas aquellas mujeres que por raza o por religión están sometidas a una falta total de libertad y de valores? ¿Qué les dirías a todos los que justifican que son ellas las que por razones de creencias son las que se sienten cómodas en esa situación?

En relación a la primera pregunta, creo que es más correcto hablar de religión y cultura como aquellos aspectos que tienen el poder de influir en cuestiones como libertad y valores de las personas dentro de una sociedad determinada.

He de decir también que creo que nada tiene que ver la falta de libertad con la falta de valores en la cuestión que aquí tratamos, pues la libertad es algo que se nos ha dado (aunque hoy en día aún exista la esclavitud, pero en otros contextos y términos). Los valores son algo que se transmite, que se aprende y está muy relacionado con la cultura en la que vives.

No sé muy bien cómo contestar a esta primera pregunta pues… ¿qué entendemos por libertad? ¿Somos nosotras más libres por poder llevar minifalda que las musulmanas por no poder llevarla? Me explico. Nosotras, al igual que los hombres, sufrimos la esclavitud que el capitalismo nos impone. Somos libres para llevar y hacer (en cierta medida) lo que queramos y nos parezca conveniente, pero ¿no somos acaso esclavos del trabajo, de la moda, de la estética, de la alimentación, etc.? No quiero que con esto se crea que estoy a favor de que las mujeres musulmanas lleven burka, obviamente que no, pero el tema de la libertad en las mujeres es algo complicado. Hay muchas maneras de entenderlo y muchas cosas que analizar creo yo, por lo que no me atrevo a posicionarme, por ahora, en ningún lugar. Lo único que sí puedo afirmar es que creo en aquella libertad que no está condicionada por nada y que, si lo está, que aquellas personas que dicen tenerla sea felices con ella y se sientan, en parte, libres.

En relación a la segunda pregunta, les diría que para hacer según qué tipo de afirmaciones primero hay que conocer muy bien de lo que se habla.

 

En ningún momento al leer el blog me he sentido amenazado o incómodo por ser hombre, cosa que me había ocurrido muy a menudo al leer a algunas feministas. ¿Crees pues que antes esos discursos eran más radicales porque el movimiento estaba empezando y tenían que ser más duros para poder conseguir cosas más complicadas?

No creo que antes los discursos feministas fueran radicales y tampoco creo que lo sean ahora. Lo que creo es que hay maneras y maneras de explicar y reivindicar las cosas.

Antes puede creerse que el discurso, así como la lucha feminista, era más radical, porque las reivindicaciones eran transgresoras, ¿que las mujeres puedan votar y participar en política?, ¿que las mujeres conduzcan y fumen?, ¿que las mujeres participen de la vida pública?, ¿que las mujeres trabajen?, ¿que las mujeres se divorcien?, ¿que las mujeres opinen o hagan sin consentimiento del marido o padre? ¡ESTO ERA IMPENSABLE!

Entonces, al ser algo en aquellas épocas impensable, entiendo que se viera como algo radical y, en parte, si lo pensamos bien, lo fue, pero no con una connotación negativa.

Creo también que se jugaban mucho más que ahora, pues pedían y reivindicaban derechos que eran hasta ese momento utópicos y la mayoría claramente prohibidos y condenados.

 

Ahora voy a retorcer un poco más la pregunta anterior. Aunque queda mucho por hacer, lo cierto es que cada vez más, gracias a una lucha como la tuya, se está consiguiendo más igualdad para la mujer. ¿Te parece que los primeros movimientos feministas eran más transgresores y modernos que los de ahora porque todo estaba por hacer y por la modernidad del momento o, por el contrario, la modernidad es algo que avanza junto a los méritos conseguidos?

Claramente que los primeros movimientos feministas fueron más transgresores que los de ahora, pues esas mujeres luchaban por cosas que en ese momento eran impensables como el derecho al voto, la participación de la mujer en la vida pública, etc. Gracias a esos primeros movimientos tenemos lo que tenemos ahora mismo. Ellas empezaron y nosotras seguimos con la lucha, porque aún no está todo conseguido.

Si entendemos la modernidad como proceso de avance y mejora de las cuestiones sociales, culturales, políticas y demás, puedo afirmar que la modernidad se da cuando esos méritos son alcanzados, pues en los momentos que esos primeros movimientos feministas luchaban no había, según mi entender, ningún tipo de modernidad en las cuestiones que a ellas se referían.

He de decir que creo que porque algo esté a la orden del día no significa que sea aceptado y apoyado por toda la sociedad, aunque no dejemos de ver cómo mujeres (mayoritariamente) mueren a manos de sus parejas día tras día no significa que esté todo el mundo en contra. De hecho, todo lo contrario, el día que dejen de aparecer este tipo de noticias en los medios porque ha dejado de pasar, será el día en que demostremos de verdad que estamos en contra de la violencia de género porque hemos luchado todos por acabar con ello.

No conozco tan bien las leyes y políticas referidas a la violencia de género, maltrato o abuso (aunque estoy en ello), por lo que no puedo contestarte a la pregunta en cuestión, pero sí puedo afirmar que si estas atrocidades y desgracias siguen pasando es por algo, las respectivas leyes y políticas no están en sintonía con el problema, pues si algo así sigue pasando es porque las medidas llevadas a cabo no son las idóneas y, por ello, no sirven para nada.

 

Eres joven y bella, con estilo, inteligente y te atreves con todo. Además emanas seguridad. ¿Todos estos componentes suman a la hora de tu lucha por la igualdad o algunos de ellos son circunstanciales?

Creo que lo que más me ayuda en mi lucha es el hecho de que me atrevo con todo, es decir, no tengo miedo a decir lo que pienso, ni a defender por encima de todo aquello en lo que creo. El tema de ser una persona segura también me ayuda mucho a saber lo que quiero y lo que no quiero y a defenderlo.

Lo de ser joven, bella, con estilo y demás no tiene nada que ver con ello; de hecho, es una opinión tuya personal, pero nada de esto es significativo a la hora de luchar por algo.

No me considero una persona inteligente como tal, pero sí curiosa y con gran afán de aprender cada día, que creo que muchas veces es más importante que la inteligencia en sí. Esto me ayuda a saber cada día más y a estar informada, cosa muy importante a la hora de defender unos principios y unos ideales no sólo como los que defiendo yo, sino cualesquiera.

 

Por LUCIANO CAÑETE, codirector y cofundador de Corta Cabeza hair.

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