Corta Cabeza © 2016

Cromatida Collection

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11 enero - 2015

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publicado por Luciano Cañete

Eran muchas las fuentes de inspiración que se iban apilando en nuestra mesa de trabajo. Para evitar tanta  confusión nos deshicimos de  todo lo que teníamos en ella, decidiendo volver a conceptos más primitivos.

Lejos del mundanal ruido, evitamos contaminarnos de nada que no fuese Naturaleza y Luz, para ello centramos nuestra mirada  en los elementos Tierra, Agua y Aire. En fenómenos naturales como la Aurora Boreal, los meandros de un río antes de llegar al mar  o la perfección de las dunas del desierto. También pensamos en el otoño,  tiempo de reflexión , que nos dio las directrices para plasmar  la emoción y la melancolía de un tiempo que termina. Y de ese otoño,  el regreso a la infancia, recogiendo  hojas en el campo y esa brisa caprichosa  que revolvía nuestro cabellos.

 

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Corta Cabeza Creative Team bucea en las formas de la naturaleza y en las creadas por el hombre para sus nuevas propuestas.

Para definir las formas de CROMATIDA, además de recurrir a elementos como el comportamiento de un árbol frondoso que nos recuerda un cabello rizado, fuimos un poco más allá,  aprovechando  la  intervención de la mano del hombre en comunión con la naturaleza y de cómo sus obras llegaban a interactuar con ella. Así, ojeando un paisaje podíamos distinguir elementos que se mimetizaban con el relieve. Descubrimos cúpulas de templos que nos recordaban la forma de un cráneo o el PEINE DE LOS VIENTOSque para nosotros, peluqueros, podía  representar perfectamente  un cabello ondeando al aire  producido por el batear salvaje de las olas de los mares del norte.

 

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La magia del color, la pureza de las formas  arquitectónicas… Cabello, maquillaje…

Para la creación de los colores volvimos otra vez a nuestra infancia recordando  las escamas de los peces de colores de efecto  tornasolado o las colecciones de minerales de nuestras clases de ciencias. La inspiración nos llegó de algo tan sencillo como la Luz, de cómo su incidencia sobre la superficie de todos estos componentes nos ofrece un infinito abanicos  de tonalidades que, sin dudar, decidimos transportar  tanto al cabello como al maquillaje.

Para este último queríamos, además de los colores, utilizar diferentes texturas como la de la arena de un desierto, las gotas del rocío, las vetas de una madera noble o el tacto de una roca del desierto, aportándonos un acabado en las pieles sin precedentes. Definiendo así color en estado puro. En síntesis, cualquier cosa que imaginemos que el hombre pueda crear, la naturaleza nos lo regala.

¿Acaso no lo ha hecho hasta ahora?

Por LUCIANO CAÑETE, cofundador y codirector de los salones Corta Cabeza.

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